viernes, 30 de junio de 2017

INDONESIA, UN PARAÍSO EN LA TIERRA: PARTE I, DATOS GENERALES

Hola a todos!! Cómo va la semana? En esta ocasión vuelvo con unas entradas sobre viajes, que sé que os gustan mucho. Voy casi con un año de retraso, pues este viaje lo hicimos en Julio del año pasado, pero coincidió con la época en que el blog estaba en barbecho, así que mejor tarde que nunca. Fue un viaje largo en el que visitamos varias islas (una ínfima parte de las 18.000 islas que componen este apasionante país), así que lo dividiré en varias entradas. Cuando preparo un viaje, una de las cosas que más disfruto es la búsqueda en internet de opiniones, consejos, datos...Hay un foro, Los Viajeros, que considero imprescindible para preparar CUALQUIER viaje a cualquier parte del mundo, así que si no lo conocéis, ya estáis tardando en visitarlo. Y a parte del foro, leer en blogs las experiencias de otras personas que han estado antes que tú me ayuda, me enseña y me emociona pensando en el momento en que pise ya mi destino. Así que aquí va mi granito de arena.
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Indonesia es una República, con sede en Yakarta (en la isla de Java), constituída por casi 18.000 islas y habitada por la nada despreciable cifra de más de 255 millones de personas, vamos, un pueblecito. Su lema, "Unidos en la diversidad", nos hace tener una idea de la pluralidad étnica, geográfica, biológica, lingüística e incluso religiosa del país. Es el país con mayor población musulmana del planeta, pues esta es la religión predominante y es el cuarto país más poblado del mundo. Salvo en la isla de Bali, donde son hinduistas (con una visión del hinduismo más relajada y práctica que en la India), en el resto del país la mayor parte de la población es musulmana. Sin embargo, por lo que pude ver, su visión de la religión es más abierta que lo que nosotros tenemos en mente. Sí, muchas mujeres llevan pañuelo tapándoles el cabello, pero muchas otras no, y no pasa nada. Se ven mujeres trabajando en todos los puestos, aeropuertos, seguridad, tiendas...No sólo de atención al público, lo cual sería lógico de cara al turismo, sino también en otros puestos que demuestran que de verdad están integradas en el mundo laboral.



Van en moto (las motos son el medio de transporte favorito del país), se mueven solas por la calle y, por lo que pude comprobar, en sus relaciones con los hombres no se basan en la sumisión. Vamos, me dio la sensación de que viven la religión como parte de sus vidas, pero con una interpretación más moderna y libre. Hablo de lo que yo vi, no digo que sea así porque no estuve el tiempo suficiente, pero la gente con la que estuvimos nos lo confirmó. Hay una excepción; la región de Aceh, al Norte de Sumatra, la única región de este país donde se aplica la Sharia en detrimento, como siempre, de la libertad de las mujeres. Esta pluralidad que a priori parece algo muy positivo les ha dado también muchos problemas y ha creado fuertes tensiones internas entre las diversas facciones. Si en España hay tensiones con cuatro gatos que somos y pocas diferencias, imaginaros en un país así.







Son muy hospitalarios, siempre están con una sonrisa, pero no una sonrisa servicial como puedes encontrar en otros sitios (En Tanzania por ejemplo me dio esa impresión, y no me hacía sentir cómoda), sino una sonrisa como si de verdad se alegrasen de verte, Esto es aún más cierto en islas menos turísticas como Sumatra, donde los occidentales aún somos casi una atracción y los niños te persiguen por la calle para verte de cerca, y los jóvenes te paran para hacerse fotos contigo. No tienen grandes posesiones como podemos entenderlas aquí en Occidente, pero, aunque se le considere un país pobre, esa no fue mi impresión. No parecen necesitar más de lo que tienen, no piden absolutamente nada, y sus necesidades están cubiertas. Por supuesto, como en todas partes del mundo, esto varía mucho de una zona a otra. En el pueblo donde estuvimos en la selva, en Sumatra, los niños corrían desnudos por la calle y las mujeres lavaban la ropa, se aseaban y hasta hacían sus necesidades en el río. En Bali todo era más avanzado. Y sin embargo, en ambos sitios la gente parecía feliz. Eso me recordó el dicho de que No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita. Reitero que yo sólo estuve en 4 islas, en 2 de ellas en zonas pequeñas y no sé cómo será la situación en las demás.



Bueno, vamos a lo nuestro: La preparación del Viaje. Dependiendo de las zonas donde se vaya a estar son necesarias (o no) vacunas. La fiebre amarilla siempre es recomendable, aunque nosotros no nos la pusimos porque la teníamos activa aún de nuestro viaje a Kenia. El tétanos también es muy importante cuando se va a países en vías de desarrollo, aunque la mayoría de nosotros tenemos las dosis sufcicientes puestas como para que se considere que ya estamos inmunizados. Una visita a Medicina Internacional os informará de lo que necesitáis (además de que os pondrán ya las vacunas necesarias). El médico que lleva esta sección en Zaragoza es muy poco partidario de poner vacunas que no sean totalmente necesarias, así que no nos puso ninguna. A mí me preocupaba un poco el tema de la encefalitis japonesa, ya que, aunque es rara, es la que tiene efectos realmente graves. Sin embargo el médico me explicó que en los últimos cincuenta años habían muerto menos de una docena de turistas extranjeros de esa enfermedad, que transmiten las picaduras de mosquitos de una especie determinada en zonas de arrozales y humedales. Me dijo que sólo se recomendaba a gente que fuera a permanecer temporadas superiores a los tres meses en zonas rurales, así que me tranquilizó bastante y pasamos de ella. Tampoco vio necesario la del tifus, aunque nos lo pensamos mejor y volvimos a la consulta para decirle que esa sí que queríamos tomarla (las fiebres tifoideas no son mortales pero pueden amargarte un viaje). Como ya no nos daba tiempo a la dosis pinchada, nos mandó la de pastillas. Eran 3 pastillas, si no recuerdo mal, que se toman hasta una semana antes de partir. A mi marido y nuestro amigo no le afectaron, a mí me sentaron como una patada en el estómago, pero bueno, son un par de días reguleros y luego a funcionar.




Sí nos mandó Malarone, profiláctico para la malaria. En las zonas a las que íbamos a ir no había riesgo, salvo en Sumatra. Y en esa isla, únicamente en la capital, Medan, donde íbamos a estar sólo de pasada. Sin embargo, según los mapas de la OMS que manejaba el médico, toda Sumatra era zona de riesgo, y como hay que tomarla hasta una semana después de haber salido de la zona de riesgo era casi todo el viaje. Al final dejamos de tomarla, porque estábamos malos del estómago (es lo que tiene beber agua del río, ya os lo contaré ne la siguiente entrada) y este medicamento afecta al estómago. Cuando estuvimos en Kenia también me sentó mal y tuve que dejar de tomarlo. Para mí el riesgo no es tan alto, los mosquitos no me pican, y además, me sienta tan mal que prefiero arriesgarme que fastidiarme el viaje. No volveré a tomarla salvo que vaya a una zona de riesgo realmente alto. Lo que sí pediré la próxima vez que vaya a un sitio exótico es que me den la del cólera. En el foro del que os hablaba antes explican que, aunque la zona a la que se vaya no tenga riesgo de cólera, esta vacuna ayuda mucho a contrarrestar la enfermedad llamada diarrea del viajero, que puede ser muy incómoda. Así que para la próxima que nos vayamos a meter en selvas y poblados poco civilizados, vacuna del cólera la canto.



Respecto al viaje, optamos por volar vía Doha hasta Kuala Lumpur. El viaje salía mucho más barato que yendo directos a Bali vía Yakarta, y como nosotros íbamos primero a Sumatra, cuyo aeropuerto principal está a menos de una hora de el de Kuala Lumpur, cogimos esa ruta. Volamos con Qatar Airwais, una aerolínea de las mejores, como todas las de esa zona. Muy atentos, con múltiples opciones para los menús de las comidas (en mi caso sin gluten, pero hay opciones Halal, Kosher, vegetarianas, sin lactosa, macrobióticas...una pasada) y bastante cómodo para un viaje que duró. 7 horas hasta Doha y otras 7 de Doha a KL. Además, en varios aeropuertos de Indonesia te ahorras el Visado que sí hay que pagar en otros. En Bali Denpasar y en Medan Sumatra no hay que pagarlo. Si no han cambiado las cosas, en el de Yakarta sí, así que ojo con eso, tenedlo en cuenta!!


Vaya testamento he escrito. Voy a dejarlo aquí por hoy o me mandaréis a cascarla jajaja! Y en próximas entradas os seguiré explicando cositas. Besos!

9 comentarios:

  1. Toda una experiencia de esas que no se olvidan, increíble.
    Un besazo!

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    1. Sí, fue increíble! Poco a poco iré poniendo todo el viaje. Besos!

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  2. Debe de ser un lugar mágico
    Besos

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  3. Vaya viaje, nunca me ha atraído especialmente esta ruta pero me ha encantado conocerlo a través de tu post
    Un besote

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    1. A mí el sudeste asiático siempre me había atraído, y ahora ya estoy pensando el siguiente páis que visitar! Son un carácter y una cultura muy especiales, merece la pena. Besos

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  4. Hola guapa, qué bien que nos cuentes toda la planificación del viaje! Tomo nota porque está en mi cabeza ir allí algún año. Las fotos preciosas. Deseando saber más! Por cierto, muy interesante tu reflexión sobre la cultura y forma de ser de los balineses!

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    1. Hola Carmen! Pues cuenta conmigo para lo que haga falta, merece muchísimo la pena y disfrutarás un montón! Besos

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  5. Wow! Es un viaje que tenemos muchísimas ganas de hacer, desde luego tiene que ser toda una experiencia. Un besote

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