sábado, 22 de julio de 2017

INDONESIA III: LOS TEMPLOS DE JAVA

Hola a todos! Continuamos con esta serie de entradas dedicadas a Indonesia saltando de isla. Tras una noche en un hotel cutre de Medan lleno de mosquitos nos levantamos de madrugada para coger nuestro vuelo. A las 6 de la mañana no había otra cosa para desayunar más que pescado frito con picante, así que pedimos unos zumos de naranja, que tomamos rápidamente antes de darnos cuenta de que estaban rebajados con agua del grifo. ¡Glups! Esto traería consecuencias en los tres, y se empezarían a hacer notar apenas pisamos Java...
El vuelo fue rápido y al poco de llegar a Java nos encontramos con Kyoto, el que iba a ser nuestro guía en esta parada exprés. No teníamos tiempo de ver la isla en profundidad, el volcán Bromo estaba cerrado por riesgo de erupción y el Ijen nos pillaba más cerca de Bali que de Yogyakarta, pues el extremo de la isla donde se encontraba casi pegaba con Bali. Pero tampoco queríamos perdernos por nada del mundo los templos de Java, así que decidimos hacer una parada técnica de un día y una noche antes de proseguir hacia Bali. Y os puedo asegurar que fue una gran decisión. Lo recuerdo como una de las cosas más bonitas que he visto.


Kyoto era un chico majísimo, con una mentalidad súper positiva y muy feliz, que había aprendido español con un par de libros y mucho desparpajo, y trabajaba de guía porque quería ganar dinero para  que sus dos hijas pudieran y fueran mujeres independientes. Que esto te lo digan en un país musulmán, pues dan ganas de darle un achuchón al chaval, que queréis que os diga. Había alguna cosa que no se le entendía bien pero era tan majo, y vivía su trabajo con tanta pasión, que no puedo imaginar un guía mejor.Vimos un par de templos menores (aunque no por ello menos bonitos) al principio, y luego nos llevó a uno de los platos fuertes: PRAMBANAN.


Es un complejo que en su origen tenía más de 200 templos hinduístas dedicados a la tríada sagrada del hinduísmo, Trimurti, compuesta por Brahma el creador, Visnú el preservador y Shiva el destructor, construído en el siglo IX. Actualmente, entre el deterioro debido al paso del tiempo y un terremoto en el s.XVI, quedan muchos menos. Este templo casi todos lo hemos visto un montón de veces en fotografías y documentales de viajes, y que me moría por verlo al natural. Y es tan impresionante como me imaginaba.


Nosotros cogimos la entrada combinada para los dos templos grandes que pensábamos ver, Prambanan y Borobudur, cuyo precio es de 40$ (allí el euro lo controlan menos). Los indonesios pagan una tarifa mucho más reducida, pero es lógico y desde luego no me parece nada mal. Mantener esas maravillas cuesta dinero, y los occidentales que vamos allí a hacer turismo ganamos mucho más que el indomesio medio, así que es normal que seamos nosotros quienes paguemos esos costes. Además con la entrada tienes una bebida gratis, café, té, refresco o agua (un consejo, coged el agua que hace calor!!). Si tenéis carnet de estudiante la entrada os sale a la mitad.


Prambanan se encuentra a 18 Kilómetros de Yogyakarta, y se puede acceder en transporte público desde Yogyakarta (línea 1 desde Malioboro Street) por algo así como 0'25€ en 40 minutos, aunque nosotros, al ir con Kyoto, no lo probamos. El horario de apertura es de 6 a 17 horas, aunque siempre es bueno comprobar todos los detalles en su página si vais a ir.


Como véis en las fotos, es precioso. Se puede acceder al interior de los templos principales y algunos secundarios, que aunque no son tan recargados como el exterior son interesantes, pues contienen estatuas de las divinidades a quienes están dedicados. Id con calzado cómodo que hay escaleras a miles, no es le momento de ser cuquis.



Tras deleitarnos la vista con este templo nos fuimos a comer a un restaurante encantador con vistas a un estanque con carpas. Aunque el famoso zumo con agua del grifo de Nedan ya había hecho mella en dos de nosotros pudimos disfrutar más o menos de la comida.








 Para no hacer muy larga esta entrada os hablaré de la gastronomía indonesia en otra entrada. Después del postre, nos dirigimos a nuestra siguiente parada: BOROBUDUR.


Este monumento budista, Patrimonio de la Humanidad y mil veces visto en reportajes y documentales, es el mayor del mundo. Fue construído entre los años 750 y 850 y consta de nueve plataformas, seis cuadradas abajo y tres circulares arriba. Según nos explicó Kyoto, el visitante comienza el recorrido desde abajo subiendo en espiral por todas las plataformas, siguiendo un recorrido que representa los tres niveles del budismo (el mundo de los deseos, el mundo de las formas y el mundo sin formas) y que termina con la purificación total en el punto más alto, donde se alcanza el Nirvana. Mis acompañante no quisieron hacer el recorrido completo (son más de 3 kilómetros) así que me tuve que conformar con las últimas plataformas. El Nirvana tendrá que esperar. En realidad el templo es un Mandala visto desde arriba, un plano de cosmos y de la mente humana, y está lleno de estupas (las pequeñas campanas que se ven por todas partes) con imágenes de buda en su interior, una setenta, y todo el recorrido está cubierto de relieves que nos van contando la historia del príncipe Siddhartha, sus infancia en palacio y su evolución hasta convertirse en Buda, así como las historias de otras personas famosas y relieves que hablan del karma y su concepto de causa-efecto.


Este templo sigue en activo, pues todos los años los budistas de Indonesia peregrinan hasta él para celebrar un gran festival.


Se encuentra a 40 kilómetros de Yogyakarta y para llegar en transporte público hay que coger la línea 2 y luego coger otro bus que lleva directo al templo. El precio total es de poco más de un euro y se tarda una hora proximadamente.


Borobudur fué abandonada en el S.XI por motivos desconocidos y luego fue sepultada por las cenizas de una erupción volcánica y la vegetación hasta que fue redescubierta en el s.XIX por los británicos, que tuvieron la genial idea de restaurarla y devolverle su esplendor.


Es un lugar muy especial, tanto por su historia como por su energía y por el lugar donde está situada, en un entorno increíble, que no os podéis perder. Por cierto que en este templo nos pararon un montón de veces para hacerse fotos con nosotros, sobre todo chicas jóvenes indonesias de excursión. Los occidentales somos mucho más habituales que en islas como Sumatra pero por lo que sea aún nos ven como una atracción. Te preguntan de dónde eres, cómo te llamas...Yo los veo cambiando fotos de turistas en plan "tengo a los españoles repetidos, te cambio uno por un holandés" jaja.
Para terminar el día, fuimos a ver un monasterio budista, Java es musulmana como casi toda Indonesia así que tampoco era muy grande, pero me pareció muy interesante. La capilla estaba abierta y los jardines también, para quien quisiera pasear por allí buscando un poco de paz.
Tras un día muy intenso pero que había valido la pena 100%, Kyoto nos dejó en el Hotel de Yogyakarta, donde nos dimos la primera ducha en condiciones en días (dejemoslo en que la selva es muy rústica jaja). Una de las mejores duchas de mi vida, para ser exactos, con su toalla esponjosa para secarse y su cama con buen colchón al terminar. Dormí como un bebé.
El día con Kyoto nos costó unos 50-60€, no recuerdo bien, para 3 personas. me parece muy recomendable, ya que tienes transporte desde que bajas del avión hasta que te deja en el hotel y guía en español, que no es tan fácil de encontrar en Java. Además de lo majo y atento que fue en todo momento. Si alguien va a ir allí y le interesa, que me escriba y encantada os pasaré su mail.
¿Mereció la pena un día tan largo, el vuelo y las horas de coche para ver dos templos? Sin ningún tipo de duda, Sí. A toro pasado, si hubiera sabido que lo poco que vimos de Java iba a ser tan bonito, nos hubiéramos quedado más días. Aunqu neo se puede tener todo, y tampoco queríamos quitarle tiempo a Bali. Pero volveremos, y nos dedicaremos a conocer bien esa isla que tanto nos gustó.


Si habéis leído hasta aquí os merecéis un súper aplauso. vaya chapa. Continuaremos con Bali, hasta la próxima y ¡Buen fin de semana!

6 comentarios:

  1. Vaya fotos!!!! una experiencia inolvidable la tuya sin duda
    Un besote

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  2. Vaya viajazo, es espectacular todo!
    Un besito!

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  3. Qué maravilla de viaje, envidia a tope...

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  4. Qué maravilla de templos. Son lugares mágicos. Anoto Java en mi lista de futuros viajes. Gracias por el relato!

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  5. ¡Preciosos! Me has dejado sin palabras. Un besote

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